Urbanismo Social llega a Antofagasta

Con 11 años de experiencia articulando a actores públicos, privados y comunitarios para desarrollar proyectos urbanos centrados en las personas, la Fundación Urbanismo Social llega a Antofagasta.

A lo largo de los años, Urbanismo Social ha probado su modelo de acción, tanto en viviendas sociales como en el desarrollo de parques, planes maestro, revitalización de barrios y más. Se trabaja involucrando activamente a los distintos actores de un territorio para que diseñen un proyecto común, con el que generen un sentido de pertenencia. Así, el 80% de los proyectos en que se ha involucrado la fundación, se ejecutan. Con trabajo a lo largo de 6 regiones, llegar a Antofagasta abre diversas oportunidades.

Antofagasta contiene mucho potencial: como polo económico que ofrece prosperidad al país, impulsora de energías renovables, capital astronómica y más. Pero a pesar de dicho desarrollo, se viven situaciones de desigualdad en sus ciudades. “Antofagasta tiene todas las potencialidades para ser una región con un gran desarrollo sociourbano y buena calidad de vida para sus habitantes. Queremos trabajar sobre sus fortalezas para que no se la vea como un lugar de paso sino como un muy buen lugar para vivir”, afirma Macarena Montero, directora regional de la recién abierta oficina nortiña. 

fotografía de un muelle

 

Invertir en las personas

 

Que las personas se sientan felices y orgullosas de vivir en su ciudad es uno de los objetivos de Urbanismo Social. Y generar una cultura de convivencia basada en igualdad de trato, reconocimiento y vínculos de confianza, es la base para el bienestar de quienes habitan un mismo espacio. Por eso, además de invertir en infraestructura de calidad que subsane la desigualdad territorial, se torna importante la inversión social. Escuelas de líderes, mesas de trabajo ciudadanas, talleres de copropiedad y más, han sido parte de la intervención que genera Urbanismo Social en un territorio para fortalecer el sentido de comunidad. 

Que los diversos actores se involucren en el proceso es clave, pero se busca potenciar sobre todo la voz de los y las vecinas; que por lo general son quienes quedan fuera de la toma de decisiones sobre su ciudad. Además de diversas actividades de participación para conocer los anhelos y necesidades de la gente, se genera un “grupo motor” de ciudadanos/as de distintos ámbitos que se involucran desde el inicio en el proyecto, dándole seguimiento al diseño, ejecución y mantención. 

“Antofagasta es una región con muchas oportunidades pero también inequidades. No solo a nivel de ciudad, sino con desafíos de confianza y de participación. Como fundación, es desde ese lugar que podemos aportar, desarrollando proyectos urbanos que logren activar e involucrar a los distintos actores en la concreción de un sueño común, que haga sentido a todos/as, permitiendo vivir en una ciudad con mayor cohesión social”, reflexiona Pilar Goycoolea, directora ejecutiva de Urbanismo Social. 

Equipo Urbanismo Social en Antofagasta

 

Vía: Urbanismo Social / Urbanismo Social llega a Antofagasta