Lectura e imágenes: tres libros sobre fotografía

Los integrantes del club de lectura y apreciación fotográfica que se realiza en Biblioteca Viva Norte, nos recomiendan revisar tres libros sobre fotografía. Los títulos aquí recomendados puedes conseguirlos en nuestras bibliotecas.

El fotógrafo Robert Capa.

Una de las vetas más relevantes de la fotografía es el oficio del reportero gráfico y como este ha servido a la historia de la humanidad, pues es a través de su ojo experto que conocemos los sucesos y “realidades” diferentes que suceden simultáneamente alrededor del mundo. El club de lectura y apreciación fotográfica de Biblioteca Viva Norte te recomienda tres libros, tres visiones que te ayudarán a entender este fenómeno.

En el contexto de la segunda Guerra Mundial, aparecen en escena los reporteros gráficos; una mezcla entre fotógrafos e intrépidos aventureros, equipados con cámaras fotográficas avanzadas, que permiten capturas rápidas e inmediatas que prontamente son divulgadas por el mundo. Su exponente más conocido, el proclamado “Mejor fotógrafo de guerra” Robert Capa, en su autobiografía Ligeramente Desenfocado (La Fábrica, 2009) publicado por primera vez en 1947, nos relata cómo fue todo el proceso y trabajo que llevó a cabo como acreditado periodista fotográfico estadounidense de origen judío, en el campo inglés y francés, lo que nos permite conocer el impactante testimonio del Día D en el desembarco de Normandía. Un relato crudo y nauseabundo, que se mezcla con su vida personal, codiciosa y caprichosa tal cual sus conquistas, lo que le otorga una fluidez y gracia completamente inesperada que logra atrapar al lector.

La producción inmediata de imágenes hoy en día nos parece tan obvia y cotidiana que hasta nos resulta agobiante, pues estamos sobre poblados de imágenes. Sin embargo no siempre fue así. Según Susan Sontag en Ante el dolor de los demás (Punto de lectura, 2005), en sus comienzos la fotografía significó un gran cambio y apertura en la conectividad de la información para con la población, pues solo a través de una imagen éramos capaces de enterarnos sobre lo que acontecía al otro lado del mundo, provocando una respuesta emocional inmediata en quienes reconocieron familiares y amigos en los rostros de sufrimiento de cada imagen. Hoy en día, nos provoca justamente lo contrario, y es que estamos tan acostumbrados a que este tipo de imágenes sean pan de cada día que ya no generan la conmoción de antaño, es más, producen en nosotros un tipo de entumecimiento de los sentimientos y nos volvemos totalmente ciegos y desinteresados ante el dolor de los demás

Sucesos horrorosos y trágicos como la guerra siempre cargan con un peso político y social que comprometen nuestra memoria e historia. Marc Auge, destacado Antropólogo francés, escribió en Las formas del olvido (Gedisa, 1998) que nuestra memoria es selectiva, no solo con lo que recordamos, sino también con aquello que deseamos olvidar y que la memoria de sucesos históricos de gran envergadura es tarea de las nuevas generaciones, ya que los que sufrieron el horror sólo quieren olvidar, pero, es nuestro deber recordar. Recordar para educar.

Vía: Biblioteca Viva / Lectura e imágenes: tres libros sobre fotografía