Erotismo, desnudos y fotografía

El club de lectura y apreciación fotográfica de Biblioteca Viva Norte, sigue acumulando lecturas y reflexiones en torno al arte de las imágenes. Aquí, Angélica Rocha, mediadora de lectura de la sede, comparte algunas ideas y conclusiones sobre la fotografía erótica.

Fotos: Cala Lilly y Dos hombres bailando de Robert Mapplethorpe.

Uno de los estilos fotográficos que hemos analizado en nuestro club de lectura y apreciación fotográfica, es la fotografía erótica y de desnudos. ¿Será que toda fotografía de desnudo es erótica?, ¿Cuál es la diferencia entre sugerente y lo pornográfico en cuanto a la imagen?, ¿Puede ser la fotografía erótica elegante?, ¿Cuál es la responsabilidad o ética del fotógrafo?

A lo largo de nuestras discusiones logramos llegar al consenso de que no toda fotografía de desnudo es necesariamente erótica, si no que algunas  sólo tienen un fin artístico, pues son estéticamente atractivas, y a pesar de contar con piel desnuda no generan llamativo sexual alguno, como lo es en el caso específico de Guy Bourdin, quien evoca a una experiencia más artística y sublime.

Mientras que en otros casos no es necesario ver piel, ni siquiera cuerpo alguno para que la imagen sea más que sugerente.  Siempre y cuando, se encuentre dentro de un contexto  de sensualidad y erotismo. La imaginación hace el resto del trabajo, como sucede con la cala de Robert Mapplethorpe.

Guy Bourdin, Vogue Paris 1969.

“La fotografía y el arte erótico tienen una incidencia más directa en nuestra imaginación que la literatura, ya que desde el punto de vista biológico estamos predispuestos a reaccionar a ciertos estímulos visuales. Por supuesto las preferencias y gustos personales son importantes pero si recibimos la señal adecuada no podremos evitar reaccionar en consecuencia, dado que somos seres sexuados” (Erotismo 1996. p160).

Como bien se manifiesta en Erotismo (1996), no podemos dejar de lado la subjetividad del gusto personal, ya sea tanto del espectador como del fotógrafo, lo que genera una gran variedad de contenido dentro del mismo estilo fotográfico. Para comprobarlo realizamos el siguiente ejercicio, leímos la antología de cuentos Puro Erotismo (Giardinelli, LOM, 2001) y la comparamos con fotografías. Y sí, hay para todos los gustos, desde lo sugerente a lo grotesco, de lo inocente a lo directo o vulgar, e incluso pornográfico, tanto en la literatura como en la fotografía.

Dentro de esta variedad no pudimos dejar de preguntarnos por una gran referente de la fotografía mundial, la siempre polémica Sally Mann. Sus fotografía de niñas y adolescentes parcial o completamente desnudas siempre han provocado controversia, pues a pesar de la belleza de las imágenes –punto jamás puesto en duda por nuestro club de lectura- la primera reacción del espectador es que le evoque  pedofilia, lo que viene acompañado de un cuestionamiento moral y ético, pues a pesar de que la imágenes no cuentan con un factor picante, como diría Taylor en Desnudos Eróticos del Pasado  (Ultramar editores, 1996), no podemos olvidar que aquellos modelos no solo son niñas, ante todo  son sus hijas e hijo, por lo que la controversia en cuanto a la sobrexposición por parte de su propia madre es inevitable.

 

 

Vía: Biblioteca Viva / Erotismo, desnudos y fotografía