Comunidades Sustentables

Con la satisfacción de haber trabajado con más de 6.000 familias, Mi Barrio Sustentable, programa encargado de fortalecer a las organizaciones comunales y capacitarlas sobre el cuidado y el buen uso del agua potable, llega a su fin tras seis años de trabajo con la comunidad.

Tras seis años de estar fortaleciendo el trabajo en equipo, enseñando sobre el cuidado y consumo del agua, y valorizando los espacios comunitarios, Mi Barrio Sustentable cumple su ciclo de intervención con las comunidades.

El programa que comenzó el año 2013 como una iniciativa de Urbanismo Social con el apoyo de Essbio y NuevoSur, se desarrolló en las regiones de O’Higgins, Maule y Biobío con el fin de educar a los vecinos sobre el servicio de agua potable; ahorrar, pero no solo en términos monetarios, sino que también relacionado a la protección del medioambiente; fortalecer las agrupaciones comunales y vecinales, y por último, la valorización de los espacios, en referencia a construcciones comunitarias.

Durante estos seis años el programa se instaló en 21 comunas, trabajando con más de 6.000 familias. Marcela Bueno, dirigenta de la Junta de Vecinos Francisco Mesa Seco, explica que fue una gran oportunidad de aprender cosas nuevas y de trabajar en equipo.

“Nos enseñaron métodos para ahorrar agua, el cómo leer la boleta, organización de grupos de limpieza”, dice, y agrega: “Nos explicaron que en otras partes del mundo, Chile incluido, ya no hay agua, entonces tenemos que cuidarla”.

En total, 6.216 personas participaron de 148 talleres que se realizaron en las diferentes comunas; además de la plantación de 1.270 árboles nativos y el mejoramiento de espacios comunitarios a 32 barrios.

Gracias a estas intervenciones, el 70% de las familias inscritas en el 2017 ahorraron, y el 67% pudo disminuir su deuda de agua con respecto al año anterior.

Sergio Giacaman, subgerente de relaciones comunitarias y RSE de Essbio y NuevoSur, explica que el programa no solo les sirvió a los vecinos para mejorar su trabajo en equipo o recibir clases sobre los recursos hídricos, sino que también los ayudó a ellos a conectarse con las comunidades y establecer una relación de confianza y de diálogo.

“Nos permitió fortalecer la relación con las comunidades de sectores vulnerables, apostando una relación a largo plazo, para que nuestro servicio esté cerca de ellos, y en el fondo puedan tener un acceso directo para resolver los problemas”, dice.

José Navarro, Coordinador Nacional de MBS Urbanismo Social, explica que fue una gran experiencia donde compartieron con los vecinas y vecinos de diferentes sectores, acercaron a la empresa de agua con las comunidades y, además, relevaron el rol de los dirigentes.

“Fuimos capaces con el tiempo de ir convenciendo a la compañía de agua que existen otras formas de trabajar con las personas”, comenta y agrega: “No es un número, son personas. Hay una historia”.

Vía: Urbanismo Social / Comunidades Sustentables