Chimamanda Ngozi Adichie: Entendiendo el feminismo

A través de sus obras Todas deberíamos ser feministas y Querida Iljeawele. Cómo educar en el feminismo, la reconocida escritora nigeriana nos demuestra con sencillez y claridad qué es el feminismo y porqué todos debemos contribuir en la lucha por la igualdad de géneros. Revisa nuestra reseña y encuentra estos títulos en el catálogo de Biblioteca Viva.

 [Créditos fotografía: Rex]

Chimamanda Ngozi Adichie [Créditos fotografía: Rex]

Si alguien me pidiera una recomendación literaria, me debatiría en una extensa lista, variable de acuerdo a sus intereses y ánimo lector. Sin embargo, si mi interlocutor acotara esa pregunta a obras transversales a cualquiera, si me dijera “qué obra debería leer toda persona, según tú”, mis sugerencias se reducirían ostensiblemente, porque me fascinan numerosos títulos, pero son pocos los que creo que podrían (o deberían) servir a cualquiera. Desde hace poco Chimamanda Ngozi Adichie se une a ese pequeño (pero selecto) listado.

Escritora, dramaturga, nigeriana, negra, feminista.  Chimamanda Ngozi Adichie ha sido premiada por la crítica literaria con sus obras La flor púrpura, Medio sol amarillo y Americanah, además de haber sido nombrada por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2015. Su espíritu crítico, encauzado en discursos contra el racismo y en pro de la igualdad de género, ha dado a luz dos obras en las que quisiera detenerme y que serán el foco de esta recomendación: Todas deberíamos ser feministas y Querida Iljeawele. Cómo educar en el feminismo.

Querida Iljeawele. Cómo educar en el feminismo, editado este año por Penguin Random House.

Feminismo puede ser un término del que no todos quieran leer, un área incómoda y potencialmente polémica o simplemente algo que luce árido de abordar. Nada más lejos. Feminismo debería ser un tema del que todos deberíamos leer y hablar, sin importar el género o la edad. Porque asegurar el pleno derecho de todos es labor de cada uno de nosotros; la igualdad no se construye sólo de grandes obras, sino que también de detalles que vienen insertos en el lenguaje, en las costumbres, en el ejemplo que adquirimos y luego entregamos.

Afortunadamente, disfrutar estas dos obras de Chimamanda Ngozi Adichie es sencillo. Son breves, su lenguaje es cotidiano y directo, sus ejemplos son contingentes. Su obra se siente íntima y resulta tremendamente clarificadora. En Todas deberíamos ser feministas nos encontramos con la versión revisada de una conferencia que dio la autora en diciembre de 2012 en TEDxEuston, un simposio anual centrado en África. Su discurso resulta una inmersión en el pensamiento feminista desde lo familiar, desde lo que todos podemos entender ya que lo hemos visto o vivido, Chimamanda habla a partir de la experiencia y la reflexión personal, abriendo una puerta que nos permite a todos ser parte de esa introspección. Es un primer paso a observar la sociedad con todas sus peculiaridades, y aceptar poner manos a la obra en aquellos aspectos que no nos gustan.

Disfrutar estas dos obras es sencillo. Son breves, su lenguaje es cotidiano y directo, sus ejemplos son contingentes. Su obra se siente íntima y resulta tremendamente clarificadora.

“La cultura no hace a la gente. La gente hace la cultura. Si es verdad que no forma parte de nuestra cultura el hecho de que las mujeres sean seres humanos de pleno derecho, entonces podemos y debemos cambiar nuestra cultura”. Todas deberíamos ser feministas (2016).

Quince consejos

Si aconsejar a otros sobre sus vidas puede resultar una tarea compleja, aconsejarlos sobre cómo criar a sus hijos se torna una labor aún más desafiante. Esta curiosa misión recayó en Chimamanda luego de que una amiga le preguntase cómo debía criar a su hija para que fuera feminista. En una minuciosa misiva, escrita con responsabilidad y cariño, la escritora nigeriana dio respuesta a esta interrogante. Para nuestra fortuna, esa valiosa carta se transformó también en la obra Querida Iljeawele. Cómo educar en el feminismo.

A través de quince sugerencias Chimamanda aborda los aspectos más básicos para comenzar a hablar de feminismo. Lo hace desde lo práctico y lo humano, con una prosa honesta que se condice con este formato de carta a una amiga. Tal vez por la premisa pienses que necesitas ser madre de una niña para vincularte a esta obra, pero no, no es necesario, es un mensaje transversal que servirá de reflexión para cualquiera, ya que replantearse la forma en que se articula por género nuestra sociedad resulta útil para todos. Al estar acostumbrados a un cierto orden de cosas, por hábito o resignación, no siempre somos capaces de cuestionar lo que está mal en nuestra cultura, pero obras como esta nos dan la distancia para verlo y trabajar en los cambios.

Creo que uno de los mayores aciertos de esta obra, y del discurso Todas deberíamos ser feministas, es la claridad con la que se entrega. Cada uno de los consejos que la compone es directo y fácil de entender, sin que esta sencillez le reste profundidad y lucidez a cada mensaje. Es un libro para leer y releer, y un libro para regalar, ya que a todos nos viene bien entender de qué hablamos cuando hablamos de feminismo, y porqué es tan importante educar en feminismo.

“En lugar de enseñar a tu hija a agradar, enséñale a ser sincera. Y amable. Y valiente. Anímala a decir lo que piensa, a decir lo que opina en realidad, a decir la verdad (…) dile que, si algo la incómoda, se queje, lo diga lo grite”, Querida Iljeawele. Cómo educar en el feminismo (2017).

Vía: Biblioteca Viva / Chimamanda Ngozi Adichie: Entendiendo el feminismo